Autora:Manuella Garivello
Año:2025

Hay días en que el cuerpo y la mente
se vuelven un territorio hostil,
donde cada bocado pesa más que el hambre.

Mi mente juega conmigo constantemente
con viejos trucos,
susurro que la comida cura y me hace bien,
y enseguida, que la comida hiere.

¿La comida me hace bien?

Me lo pregunto mientras mastico la culpa,
mientras el espejo
se vuelve juez y no un reflejo.

El miedo hacia mi desfigurada figura
se presenta ante mí,
como objeto que daña y lastima mi vista,
todo se centra en esa presencia parecida a mí,
pero triste y cansada de verse así.

Verme, verse, es una disputa silenciosa,
una pelea contra el asco
que se aferra contínuamente
que me nombra
y se expresa con palabras que no son mías.

Me mantengo día a día comiéndome mis vacíos,
llenándolos de la manera
más inhumana posible.

¿En qué me convirtió el mundo
y su manera de ver la perfección?

Mi cuerpo le pide un respiro a mi mente
y ella no se la concede.

Y en medio, yo (temblor y deseo)
intento reconciliarme con el plato,
con el hambre,
conmigo.

Autor:David Mora
Semestre: Tercero
Año:2025

Hay pensamientos que no se dicen, solo vibran con el cuerpo, como un susurro que no se sabe si es miedo, como un eco que habita entre el ruido y el silencio. Intentamos descifrar lo que sentimos, pero en cada intento de comprender se abre un abismo.

Cuanto más buscamos claridad, más densa es la niebla; nuestra mente se pierde en su propio deseo de sentido, y lo que parecía certeza ahora son dudas.

La emoción que se busca, la razón que tropieza, el silencio de la existencia… Allí, donde el cuerpo y el alma son uno, donde el ser humano se siente vivo, lo único que queda son dudas.

Autora:Loreny Erazo
Año:2025

En el principio de los tiempos
la vida se movía sobre el cielo y la tierra.

No conocía más que su propia plenitud:
existía por y para sí misma.

Su movimiento podía ser fuerte, lento o ligero,
pero siempre era movimiento.

La vida existía, y todo se sostenía en ella.
Entonces apareció la muerte.
Mostró su rostro destructivo
y sus palabras se refugiaron
en las acciones de los hombres.

La muerte gobernó, y el humano se convirtió
en su mayor instrumento.

Un día, las máquinas intentaron imitar la vida.
Pero cuanto más lo intentaron,
más destrucción trajeron consigo.

La vida, herida, quiso esconder tanta ruina.
Quiso cubrir lo muerto,
aquello que alguna vez quiso ser vida.
Intentó abrazar el óxido, el hierro carcomido,
la carroña de las máquinas.

Y aún hoy, entre lo destruido,
ella insiste en brotar.
Porque mientras la vida exista,
ella seguirá recordándonos
que incluso en la muerte,
la vida busca renacer.

Autora:Esthefania Vargas
Semestre: Tercero
Año:2025

Nadie deja su hogar por gusto
la migración no es una elección,
es una última esperanza disfrazada de camino.

Migrar no siempre es una decisión libre,
a veces es el colapso de todas las necesidades
al mismo tiempo.

No todos nacen
con las mismas cartas sobre la mesa.

La vida es una tormenta impredecible:
algunos tienen techo, otros… solo piel.

Llamarlo “movimiento” sería reducirlo.

Migrar es una fractura,
una grieta que parte la historia en dos.
Para muchos, es un reto.
para otros, una herida abierta.
Cuerpos vencidos por el camino
y emociones rotas por el adiós.

Algunos sueños no llegaron.
Otros… llegaron tarde.
Migrar también duele.
A veces, más de lo que el mundo quiere ver.

Autora:Diana Cisneros
Año:2025

Se empieza abrazando la sombra. El cuerpo se enrosca en sí mismo, buscando en sus propios brazos un consuelo que no sabe pedir, un intento silencioso de calmar la tormenta que ruge por dentro, cuando las palabras y los sentimientos se quedan atrapados.

Luego llega la latencia: una pausa suspendida entre el miedo y el movimiento. La piel se tensa, el tiempo se estira; todo parece quieto, pero algo grita, contenido y urgente, como un pulso que no encuentra salida.

El fuego bajo la piel arde invisible, cada respiración pesa, cada latido quema; el cuerpo habla en un idioma que solo la ansiedad entiende, y nadie más.

Los hilos del silencio se enredan en torno a los labios. La telaraña del miedo a hablar teje su propia prisión, hecha de palabras que se pierden antes de nacer.

Y finalmente, la lluvia interna: una lágrima que cae, liberando la tormenta contenida. La mente se rinde, y el alivio y la fragilidad flotan en el aire, como un eco que todavía tiembla.

Autor:Luis Toro
Año:2025

Déjame contarte una historia, acerca de los difusos viejos tiempos, viendo cómo todos se divierten demasiado sin mí. Supongo que saldré sola otra vez.

Todo sucede por alguna razón; no le doy tanta importancia a la vida. Como extraño esos días, mirar cómo se alejan, yo solo las saludo. Supongo prefieren que no los vea.

Solo puedo cambiar lo que puedo cambiar. Nos vemos al final. Los años perdidos, esa es mi historia. Ojalá tenga sentido para ti, porque no tiene ningún sentido para mí.