AUTOR(ES):
Heliana Florez, Ana Lucia Paz, Andrea Melo Getial
EJE TEMÁTICO PRINCIPAL: *
Tierra, medio ambiente y comunidades
SUBTEMA ESPECÍFICO: *
Comunidades resilientes
RESUMEN (Máximo 400 palabras).
La estrategia de fortalecimiento del empoderamiento político de la mujer rural, la cual busca reconocer y materializar acciones en pro de la recuperación de los cuerpos, la memoria, el tiempo y los espacios políticos, culturales y comunitarios de la corporación abriendo caminos, se caracteriza por apoyarse en el feminismo comunitario como principal aporte teórico práctico que encaminó la ruta metodológica del proyecto de intervención y, principalmente, el marco conceptual que posibilitó comprender integralmente la problemática y las soluciones propuestas por las participantes.
El interés de hacer los análisis desde las teorías del feminismo comunitario surgió de la necesidad de situar las realidades, coyunturas y percepciones de las mujeres rurales frente a su quehacer como organización, pero también como sujetos políticos activas, que tienen un rol social fundamental para el fortalecimiento del desarrollo humano individual y también colectivo. Esto, teniendo en cuenta que el feminismo comunitario parte desde los imaginarios locales, desde lo endógeno y desde la historia de cada territorio. Es por ello que las teorías del feminismo tradicional o «de mujeres blancas», como lo menciona Ochy Curiel (2017), en muchas ocasiones no representan las posturas y vivencias de mujeres en territorios ancestrales y rurales, donde la configuración de los sistemas patriarcales tiene otras connotaciones y otras formas de materializarse en los cuerpos, discursos y narrativas de las mujeres.
Ahora bien, la construcción de la estrategia de empoderamiento político desde el feminismo comunitario permitió comprender de mejor manera las posibles brechas, retos y desafíos a los que se ven enfrentadas las mujeres en contextos rurales cuando deciden incursionar en escenarios que propenden por fortalecer su autonomía económica desde la asociatividad y la participación política, partiendo holísticamente del reconocimiento de sus espacios, historias, cuerpos y memorias. Así mismo, se logró generar espacios de reflexión donde las mujeres rurales exploraron sobre conceptos como memoria, capitalismo, patriarcado, historia, cuerpo y territorio, reconociendo la importancia de sus ancestros y sus formas de resistencia individual y colectiva para enfrentar los procesos de modernización desde el sistema capitalista, los cuales han repercutido principalmente en el cuerpo de las mujeres como pilar fundamental para soportar el mismo.
Palabras clave:
Feminismo comunitario, organización rural de mujeres, empoderamiento político, memoria histórica.
Objetivo
Fortalecer el empoderamiento político de las mujeres rurales de la Corporación Abriendo Caminos, desde la recuperación y defensa de sus memorias, cuerpos, tiempos y espacios. Problemática abordada: La problemática identificada en la Corporación Abriendo Caminos se refleja en la baja participación y la desmotivación de sus integrantes, situación que ha llevado al abandono del grupo por factores sociales y por los roles de género que aún persisten en la vida de las mujeres rurales. A ello se suma la debilidad en los procesos de empoderamiento económico y político, evidenciada en la desorganización interna, la falta de articulación institucional, el predominio del individualismo sobre lo colectivo, la existencia de pocos espacios asociativos con una marcada centralización territorial, así como la insostenibilidad de los proyectos productivos y la escasa visibilización ante las entidades estatales.
Esta situación se ve agravada por las cargas domésticas y de cuidado no remuneradas, que limitan el tiempo y la participación activa de las mujeres en la organización. Finalmente, influyen de manera determinante los factores estructurales como la pobreza, los estereotipos de género, las brechas laborales, el limitado acceso a financiamiento y los efectos de la pandemia, que profundizan las condiciones de desigualdad y dependencia económica de las integrantes.
Relevancia social: El feminismo comunitario constituye una propuesta teórica y práctica que fortalece el empoderamiento político y económico de las mujeres rurales, al reconocer sus cuerpos, memorias, historias y territorios como ejes de resistencia frente al patriarcado y al sistema capitalista. Desde esta perspectiva, se promueven espacios de reflexión y acción colectiva que permiten a las mujeres comprender sus luchas, recuperar tiempo para sí mismas y proyectarse como líderes comunitarias, incidiendo en lo político, cultural y social.
Metodología
Paradigma: Cualitativo, Enfoque: Crítico social: Favorece la concientización de los sujetos de investigación frente a sus problemáticas, con el propósito de buscar soluciones efectivas que respondan a un proceso de liberación y empoderamiento de sus realidades. Técnicas: Talleres participativos para diseñar ruta de la mujer campesina que ayude a visibilizar la historia de la Corporación; desarrollar salidas, prácticas e intercambios de experiencias con otras organizaciones y entidades a partir de diversos proyectos sociales y productivos; creación de un plan de negocios para generar mayor rentabilidad.
Resultados principales
El empoderamiento político puede concebirse como un proceso que se construye y fortalece desde la interacción cotidiana de los individuos con su entorno comunitario, organizacional, familiar y/o grupal, concentrándose en el reconocimiento de la historia, los espacios físicos e intangibles que habitan, los tiempos que comparten con los otros y consigo mismos, como también el cuidado de sus cuerpos y mentes.
Estos aspectos, sin duda, abordarlos de manera interrelacionada, contribuyen al fortalecimiento del individuo desde su integralidad y humanidad. – Las mujeres rurales de la Corporación Abriendo Caminos lograron reflexionar en torno a la importancia de fortalecerse políticamente desde la relación que pueden construir con otras organizaciones campesinas y también con sus comunidades o corregimientos a quienes representan, enfatizando que desde la construcción y diálogo de experiencias con otros grupos pueden sumar aprendizajes enriquecedores para mejorar sus procesos internos organizativos.
Así mismo, el articularse con sus territorios de origen les posibilitará identificar mayormente sus necesidades, problemáticas y potencialidades para generar mancomunadamente procesos de desarrollo colectivo y local entre la organización y sus comunidades. Por lo anterior, simbolizaron la Corporación como un puente entre sus intereses individuales, grupales, pero también comunitarios.
Desde la memoria se exalta la necesidad de reconocer y reflexionar sobre el recorrido de la organización y de sus integrantes, partiendo de la relación fundamental que existe entre la mujer campesina y el cuidado de la naturaleza desde sus huertas caseras y crías de animales. El eje cuerpo, como punto fundamental que debe ser tomado en cuenta como un todo integral que abarca la salud mental y el amor propio, el cual debe forjarse en relación con los otros y las comunidades.
A partir de los espacios, comprender cuáles son los lugares seguros, tranquilos y enriquecedores para las mujeres, enfatizando en los espacios culturales y políticos como los principales puntos de encuentro para el fortalecimiento de las experiencias y la palabra. Por último, la comprensión del tiempo y no tiempo, como aquel que les da y les quita a las mujeres oprimidas y menos privilegiadas la posibilidad de crecer personal, familiar y socialmente. Ahora, con relación a esto último, la estrategia que se construyó desde este proyecto de intervención encontró que la generación de un plan de negocios interno sería una herramienta útil para organizar el tiempo de sus socias, de tal manera que haya compatibilidad entre sus quehaceres personales y también organizacionales.
Conclusiones
Resulta importante desarrollar procesos de intervención social que potencien el fortalecimiento de habilidades sociales en las organizaciones de base, teniendo en cuenta que estas permiten mejorar la forma como estas interactúan, comparten experiencias, crean alianzas y forjan acciones de autogestión que movilizan los objetivos internos de cualquier grupo o asociación.
El feminismo comunitario puede ser utilizado como una herramienta teórica práctica que permite aterrizar problemáticas situadas desde contextos de mujeres aparentemente «marginadas» que necesiten identificar sus potencialidades desde las categorías cuerpo, memoria, tiempo y espacio.
